A punto estamos de despedir este año 2015. Para mí ha sido un año revelador en muchos sentidos y me despido de él con gratitud.

En lo personal he tenido momentos de gran disfrute y también muchos de angustia y miedos. Pero sobre todo he tenido momentos que me han hecho crecer y evolucionar. He logrado llenar la mayoría de  mis días de alegría, rodeada siempre de mi familia. He decidido escucharme y estar muy atenta a no desconectarme de mí misma. He estado en contacto con la Naturaleza cada día, he disfrutado del sol, del aire, del fuego y del agua. He aprendido de mis animales,  de  los árboles y del silencio. Si, el silencio ha sido un gran aliado durante este año. Gracias a él, me he encontrado y me he escuchado. Y he aprendido a escuchar a los demás.

Pero no todo ha sido tan agradable. Ha habido muchos días de miedo y angustias, de sentir que perder el control era horrible, de bajar a lo más profundo y no ver la luz…y en estos momentos, también me he sentido afortunada porque no estaba sola, siempre ha habido alguien a mi lado. Mis dos guardianes del alma; mi compañero incansable y mi hermana de camino. Y agradezco a la vida tenerlos junto a mi. Ellos lo saben, pero hoy quiero volver a decirlo, porque son mi sostén en muchos momentos. Pilares importantísimos en mi vida.

Me queda mucho que aprender y avanzar, pero cada día se me hace más evidente la necesidad de conectar con lo real, con la Naturaleza, con nuestra esencia. Todo me lleva a la búsqueda de una vida más real y menos virtual, más sencilla, más personal, donde pueda ser yo en relación con otros yo reales.

Siento que es momento de cambios, ya lo anuncié en Septiembre.

Es momento de dejar atrás aquello que me esclaviza.

Elijo dejar atrás y desprenderme de relaciones tóxicas.

Decido anteponer la sonrisa y el bienestar como camino. La búsqueda del placer en cada día, ser más yo y no depender del qué dirán.

Quiero atreverme….quiero dejar atrás los miedos que me limitan y me hacen sufrir.

Quiero querer…a mis hijas, a mi familia, a mis amigos y amigas, a los animales, a la Tierra.

Decido reconciliarme con mi Mundo y ser consecuente con mis actos. Cuidar y respetar la Naturaleza serán mis formas cotidianas de vivir.

Y probablemente, rodearme de más árboles será mi destino…buscado, deseado y hasta ahora, no respetado.

Me comprometo conmigo misma a no realizar ningún trabajo en el que no crea. Trabajaré para vivir y no al revés; decido no sobrepasar mis límites y respetarme, aunque eso suponga tener que decir NO.

Y sobre todo, decido alejarme de la competencia virtual. No me voy a exigir estar presente en lo virtual a costa de estar ausente en mi vida real. No seré la organización más popular, ni la que tenga mejor marketing, ni la que escribe post todos los días..pero a cambio elijo, tener vida real, con personas reales y durante un tiempo definido y limitado de mis días, para poder disfrutar del resto de las horas con los míos. Elijo no competir ni demostrar a base de publicidad cuánto sé. Decido a cambio, entregar  a las personas lo que sé, seguir formándome y aprendiendo y ser honesta en mi labor.

Elijo cuidarme y responsabilizarme de mi salud. Elijo comer sano, no intoxicar mi cuerpo ni mi mente e irme a dormir cada noche agradeciendo la vida.

Elijo, valorar a mis padres y a mis ancestros y les doy las gracias por la vida, el amor, la seguridad  y el sostén. Elijo cuidar de mis hijas y amarlas y disfrutar de ellas y con ellas. Elijo ser una madre presente y disponible.

Decido transmitirles valores de respeto, amor,  alegría y confianza en la vida. Y permitir que sean libres. Y apoyarlas y acompañarlas en su camino hasta que ellas deseen.

Y con estas reflexiones, deseos y elecciones, me despido del 2015 dándole las gracias, por lo vivido y por lo aprendido.

 

Feliz año!

imagen perteneciente al libro rojo de las niñas. Ilustrador, Francis Marin

Bienvenido Septiembre!!!!!!!!

La llegada de Septiembre supone para mí, numerosas sensaciones de bienestar y armonía. Es en este momento cuando doy por comenzado el año, cargado de ilusiones y proyectos, de reencuentros y elecciones, momentos en los que organizo cómo serán mis días, mi trabajo y mi tiempo libre.

En este año que para mí acaba de terminar, siento que he aprendido muchas cosas, tanto a nivel profesional como personal y este aprendizaje me ha hecho crecer.

Es por eso, por lo que deseo que este nuevo curso esté marcado por un máximo respeto a mí misma y a mis necesidades. Y mis necesidades son cada vez ser más YO, cuidarme, sentirme nutrida con mis relaciones, vivir intensamente el AQUÍ y el AHORA y dejarme llevar por mis impulsos.

Necesito estar con mis hijas. Verlas crecer y crecer con ellas. Nutrirme y nutrirlas, que puedan disfrutar de una madre llena de sí misma y de la vida.

Necesito ser más mujer. Y estar con otras mujeres y compartir nuestras risas y nuestros silencios. Necesito luchar por nuestros derechos, enterrar las secuelas y los signos del patriarcado cruel, defender nuestra historia y la importancia del ser mujer.

Necesito bailar. Sola y acompañada.

Necesito fundirme con la Madre Tierra, vivir de forma sana y natural, rodearme todos los días de naturaleza: sol, aire, agua, plantas, tierra…

Conectar mi cuerpo y mis sentidos, dejar que todo fluya…sin presiones, a su ritmo. Aprender del movimiento tanto como de la quietud.

Necesito no callar lo que me ahoga; hablar y expresar lo que siento, lo que pienso y lo que soy. Los silencios de dolor me asfixian el alma, y no quiero guardarlos en mi interior….y gritar si es necesario, para alejar las penas.

Necesito vivir más alocadamente y rodearme de amigos que compartan mis locuras.

Elijo, a estas alturas de la vida, tener relaciones de verdad. De corazones que se encuentran y se entregan a la experiencia mutuamente. Que la gente que me rodee, me llene de energía y buenas vibraciones, que sepamos ser compañeras de viaje, caminando y saboreando la vida con alegría y amor.

No necesito ser referente de nada ni de nadie. Sólo quiero difundir aquello en lo que creo y acompañarlo con mis acciones; este es mi compromiso para un mundo mejor. Cuidar y proteger la infancia. Ayudar a las familias y mostrar una forma de vida más amable y respetuosa para todos.

Tengo un hermoso trabajo, disfruto con lo que hago y me siento profundamente agradecida y feliz por ello. En mi trabajo, las máscaras desaparecen y los corazones hablan. Las almas se encuentran. No hay tiempo para las falsedades. Cada paciente me entrega un poco de su corazón y eso no tiene precio. Sanar desde las entrañas y ayudarles a que encuentren su propio camino de sanación, tampoco.

Por todo esto, elijo este año, trabajar menos hacia fuera y más hacia dentro. Quizá esté menos disponible en tiempo, pero no en corazón y los que me encontréis, sabréis que os entregaré todo lo que soy.

 

¡¡Feliz inicio de curso para todos!

 

 

Bienvenidos  a este lugar de encuentro. Mami teta es un espacio donde encontrarás información sobre una forma de educar, de criar a los niños y niñas de forma más amable, amorosa y desde el respeto a su propia naturaleza de niñ@.


Creo en una infancia LIBRE. Libre de las influencias adultas, que presionan, aceleran e intentan modificar lo que el niño ES.
Libre para elegir qué aprender, cómo y cuándo.


Libre para poder ser Autónomo, para poder desarrollarse sin dependencias innecesarias.


Libre, para poder apegarse cuánto necesite y durante el tiempo que necesite.


Libre para ser niños y desarrollar todo su ser, sin proyecciones adultas.


Y creo también en una crianza VIVA, cambiante y poderosa. Que se adapta a la evolución de los niños y prepara los entornos para que puedan crecer seguros y en libertad.


En definitiva, desde Mami teta, quisiera reconciliarme con la Infancia y devolver a los niños y niñas todo lo que le estamos quitando.


Me gustaría ver  una infancia libre, que se mueva en los límites de la Naturaleza y no entre paredes.

 

Que se relacionen con personas de distintas edades, culturas, formas y colores y no que sus relaciones sean virtuales.

 

Que jueguen mucho, libremente y no en actividades extraescolares totalmente estructuradas y cuyo objetivo principal es entretener a los niños mientras sus padres y madres siguen produciendo.

 

Me gustaría que los niños  pudieran permanecer  al lado de sus familias durante al menos los 2-3 primeros años de vida y que esto se considerara un derecho para el menor. 

 

Que los niños disfrutaran todos los días de los abrazos, los besos y el amor espontáneo y no forzarlos a besar a quién no desean para la satisfacción adulta.

 

Me gustaría que las escuelas se adaptaran a lo que los niños necesitan para su desarrollo saludable y no, que los niños pongan su desarrollo al servicio de la escuela, asumiendo los riesgos en su evolución personal.


Y mientras sueño una infancia más libre, más viva y más conectada….creo este espacio para aportar mi granito de arena y no cerrar los ojos a la realidad.

 

¿Te adentras conmigo?


Cinta Vázquez

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